sábado, 30 de mayo de 2009

Camino


Va caminando por el paseo del parque mirando al frente. En realidad, no mira nada, tiene la mirada perdida, como observando al infinito. Anda con un pas tranquilo, como si no supiera donde va. En la mano lleva el movil, y lo abre y lo cierra continuamente, como si esperara que ocurriera algo. En realidad no lo espera, pero lo desea, una llamada, un mensaje... algo que le diga que ella aún sigue ahí, donde quiera que este...

miércoles, 20 de mayo de 2009

Cus cus, tas tas

Por una mirada, un mundo. Por una sonrisa, un cielo. Por un beso... nada. Los besos no se venden. Ni la poca dignidad que te queda se rebajaría tanto como para venderlos.

lunes, 18 de mayo de 2009

Libre

Inspira... espira.... inspira... espira....
Ahora sal a la calle. Ahora grita.
¡Libertad!

martes, 12 de mayo de 2009

Despertando tras un Alicia.

Hay gente, autores, cultos, y pijillos bienhablados que llaman a los huracanes Alicias. Para mí, Alicia es una cancion, una amiga, un verso, y una película... un libro, una musiquilla y un estertor de sufrimiento.
Las verdades duelen, la gran mayoria.

martes, 5 de mayo de 2009

Como dibujar un cuadro (III)

Debes tener hambre. Le funcionó a Miguel Angel, le funcionó a Picasso y le funciona a cientos de miles de artistas que no lo hacen por amor (aunque eso puede jugar su parte), sino para poner un plato de comida en la mesa. Si quieres interpretar el mundo, has de utilizar tus propios apetitos. ¿Eso te sorprende? No debería. No existe nada tan humano como el hambre. No existe la creación sin talento, eso te lo concedo, pero el talento es barato. El talento no se mendiga. El hambre es el pistón del arte. ¿La niñita de la que ter hablaba? Ella encontró la suya, y la utilizó.
Ella piensa: Se acabó estar en la cama todo el día. Voy a la habitación de papá, el estudio de papá. A veces digo estudio, a veces digo escudo. Hay una ventana grande muy bonita. Me ponen en la pira. Veo desde abajo lo que hay arriba. Veo pájaros bonitos, demasiado bonitos para mi, y eso me pone triste. Algunas nubes tienen alas. Algunas tienen los ojos azules. Siempre lloro triste con la puesta de sol. Duele ver. Lo de arriba hacia abajo duele dentro de mi. Nunca podría decir lo que veo y eso me pone triste.
Ella piensa: Si pudiera parar el dolor. Si pudiera sacarlo como pipí. Lloro y pido pido pido decir lo que quiero. Sami no puede ayudar. Cuando digo ¡Color! se toca la cara y sonríe y dice "Siempre fue, siempre será". Las niñas grandes no ayudan tampoco. Estoy tan enfadada con ellas, ¡¿por que no escuchais, MALAS MALOSAS?! Entonces un dia vienen las gemelas, Tesie y Lo-Lo. Hablan de forma especial entre ellas, me escuchan de forma especial. No me entendían al principio, pero ahora si. Tesie me trae el papel. Lo-Lo me trae un lápiz y un ¡La-bid! sale de mi boca y ellas dan un brindis y palmeras con las manos.
Ella piensa: ¡CASI PUEDO DECIR EL NOMBRE DEL LÁPIZ!
Ella piensa: Puedo hacer el mundo en el papel. Puedo dibujar lo que las palabras significan Veo un arbol, hago un arbol. Veo un pajaro, hago un pajaro. Es una cosa buena, como el agua de un vaso.
Esta es una niñita con una herida vendada en la cabeza, que viste una batita de color rosa y se sienta en una silla junto a la ventana en el estudio de su padre. Su muñeca, Noveen, descansa en el suelo junto a ella. Tiene un tablero y sobre el tablero hay una hoja de papel. Ha logrado dibujar una garra que en realidad posee cierta semejanza con el pino muerto que que hay afuera.
Ella piensa: Quiero tener más papel.
Ella piensa: Soy ISABEL.
Debio ser como si te devolvieran la lengua despues de creer que te la habían acallado para siempre. Y todavía mas. Todavia mejor. Era un don, un regalo de ella misma, de ISABEL. Incluso desde aquellos primeros dibujos, increiblemente valientes, debió de haber comprendido lo que estaba sucediendo. Y ansiaba más.
Su don estaba hambriento. Los mejores dones (y los peores) siempre lo están.

lunes, 4 de mayo de 2009

Habla a los ángeles

Después de un año de silencio vuelve el dolor. Aparece, y mi bomba de relojería sufre taquicardias. Pienso que soy un insensible, o un irresponsable, porque nunca es la última, y siempre me aparecen más, y más, y más. Pienso que no soy un cobarde por esconderme y no mostar mi rostro enrojecido de frotarme y ligeramente húmedo. Pienso que mi mejor amigo es un conjunto de información que un par de pilares transforman en ondas sonoras. Ese conjunto de ondas sonoras me hacen sentir vivo, canalizar el dolor, que más da. También caigo en las redes de ese sonido. Cada sonido, clasificado en un pentagrama, me recuerda a tí, y no puedo evitar agarrar mis trapos para elaborar la más tierna imitación. Se que los días de tormentas duras son días que encharcan lugares, y afectan a miles de personas. Siempre pensé que nunca pasaba nada, que tú no eras nadie, que no había nada por lo que observar... y ahora creo que mi vida se resume en cada golpe que doy en mi lengua, cada movimiento de mis cuerdas vocales al crear hiato, cada vez que ligeramente abro la boca para terminar tu nombre... es mi sentencia. Por eso pienso que los días de tormenta los pasaré junto a la gente afectada, me revolcaré en el barro hasta que note que no duele. Me gustaría salir a la calle, gritar tu nombre, que me abraces, llorar y después besarte, y que en un sofa rojo con una camarera oriental nos salgan heridas de pelar pipas y de decir cuanto nos amamos.