domingo, 26 de diciembre de 2010

Un corazón tendido al sol

Una Ariadna hecha especialmente para él cerraba los ojitos mientras él le contaba cosas que no sabía muy bien de qué parte de su cabeza venían. Ya la echaba de menos incluso antes de irse, mirando sus labios cerrados sobre su pecho. Comentaban el viaje que algún día harían mientras deseaba morder su cuello y tenerla sin más. Seguía temiendo cada instante de inseguridad que lo alejaba de ella y podía suponer el último instante junto a ella. Aunque es un pobre diablo siempre dice la verdad. Deja sangre en el papel. Todo lo que escribe, al día siguiente rompería, sino fuera porque cree en Ariadna. En que sigue por ahí. Con la cabeza apoyada en algun pecho que late como un tren por ella.
Un lunes, a las 00:15, piensa en ella. Se deshace en un sol que saldra en 5 horas. Añora su mirada, su camiseta verde. Su pañuelo morado, su sonrisa imperfecta, siempre tan perfecta. Su pelo que huele tan bien. Sus ojos profundos en los que no podrá hundirse hasta dentro de tres eternos días. Escribiendo un sinsentido con una pluma de origen maravilloso. Un adios. Un cuestionable "¿volveré?" Quizás un adios definitivo.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Querida Ariadna:

Supongo que sabía que llegaría un día como éste. ¿Qué nos pasó? Cuanto dolor, de pronto. Parece que tres meses después del caos, sigo sin acostumbrarme. Ya pasó la dolorosa esperanza en la que aún pensaba, en una pequeña esquina de mi corazón, que volverías. Ahora ya se que no volverás. Ya no hablamos todos los días y eso supone un golpe para mi moral constante. Ya no espero por la noche para atrapar un corazón y convencerlo de que se quede un día más junto a mí.
Ahora, cada vez que sé que vienes a Huesca, me lanzo a la calle en busca de un encuentro casual que me deje volver a ver tu sonrisa, quizás incluso, con un poco de valor, a repetirte que vuelvas a mi. Pero no volverás.No volveras a regalarme miradas de felicidad. No querrás volver a hacerme sentir un hombre.
Ahora, mi aliento apesta a alcohol. Los dedos escriben por mi corazón y mi cabeza ni siquiera forma parte de todo esto. Mañana, cuando despiertes, lo leerás. Llorarás, sonreíras, quizás hasta te plantees llamarme. Supongo que no lo harás. O quizás rompas la carta con indiferencia. No sé. Ojalá nunca hubiera destrozado esto. Creo que me di cuenta en cuando lo hice. Espero que puedas perdonarme algún día. Te quiero, maravillosa Cour... Ariadna.
Tu chico, como te gusta, arrodillado, destrozado, tuyo.

jueves, 9 de diciembre de 2010

5 meses, cuando no existía el tiempo

Uno, dos, tres... se cierra el telón de los sueños.



Cuatro, cinco. El nueve de julio se fabricó una promesa en mi interior. Una promesa que ya he destrozado e incumplido como quinientas veces. Me prometí no hacerte daño como ese asqueroso gilipollas. Me prometí quererte, y cuidarte. Que serías mi joya, mi única joya. Hoy, Courtney, Ariadna, Paula, o quien quiera que seas, sigo queriendote como para renovar la promesa día a día. Te me imagino sumergida en libros, con las manos en la cabeza, resoplando en algún parrafo incomprensible y pensando en mi en cada espacio entre palabras. No se, cielo. Me encanta acompañarte a casa. Que me respondas te quiero cuando te lo digo yo. Que me mires cuando follamos. Que me abraces cuando tengas frio y que me pegues cuando te pellizco. 

Hoy hacemos cinco meses juntos y cinco meses no son nada. Y son mucho.  Mi amor. Y que sean muchos mas. Por favor.


Te quiere, solo él, triste, feliz, y añorándote. Kurt. 

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Diario de un Kurt próximo al suicidio

30/11/2010             23:56

Estoy desquiciado. No se qué coño (demonios) me ocurre. Esto empieza a ser incontrolable. Todo va mal. Odio mi carrera. Odio estar lejos de ella. Cada vez, mis amigos se alejan más. Echo de menos un pequeño resquicio de mi vida fabricado en unas cuantas horas en Madrid. Al año que viene conseguire la beca.  Necesito urgentemente salir de aqui. Necesito huir. Esto es imposible. Maldita sea, Courtney, ¿donde te has metido? Te quiero.



1/12/2010                 11:16

Voy  a llorar. ¿Qué importa? Este cuaderno va a guardarse en un pequeño resquicio del ¿corazón? de Desespero. La necesito constantemente, y constantemente me falta. Nunca, nunca, había sentido esto. Debe ser amor. De ese que dice que es de verdad. Y yo me reía... estúpido. Esto es dificil. Voy a llorar. Que le jodan a mates. Buenas noches.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Pequeño regalo

Hola, amor:

No se muy bien que decirte. Necesitaba escribirte. Repetirme con lo de siempre. Con lo que te quiero. Nos quedan, nada, 3 días sin vernos. Y luego el doble para besarnos constantemente. Volar a tu alrededor, oler tu pelo. Beber en el Edén. Despedirte con un "Hasta mañana". Oh, cariño, cuanto te necesito. No puedo vivir sin tí. O sin pensar que me quieres al menos. Me da un pánico terrible pensar en un solo día sin saber nada de tí. Entiendo como te debiste sentir ayer. Cariño, te amo. Necesito que me digas que me quieres. Solo eso. Te quiero, Courtney.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Golpes, patadas, y un corazón en espera.

La calle está oscura, y, por ella, pasea, altiva, superior, con las manos metidas en los bolsillos del abrigo, respirando vaho. Ariadna. Lleva los ojos llorosos y la marca de un puño en la tripa. Pero eso no se ve. Camina extremadamente erguida. Los zapatos de tacón resuenan por toda la calle. A la izquierda hay una Iglesia. A la derecha, un descampado. Enfrente, un bloque de pisos donde esta su casa. Volver a casa es un peligro que siempre acepta. Es ser consciente de otra paliza. Pero quiere a su hombre tanto como a él le gusta pegarle. Le quiere. O eso dice. Una explosión de dudas reprimidas durante mucho tiempo ocurre en su cabeza, siempre ahogada por alcohol. Deja de caminar, de pronto. De golpe. Durante unos segundos, si pasas por la calle, puedes disfrutar de su sombra. Parada de pie en la calle. Con cara pensativa, el ceño fruncido. Mirada esquiva, le tiemblan los labios. Lentamente da la vuelta, como si no se atreviera del todo. Da un paso, y luego otro. La cara va transformandose en una sonrisa. Y se lanza al vacío de la felicidad.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Me gusta el olor de la marihuana. El subidón del speed. La depresión de la heroína. Ver sol en un día nublado mientras el regustillo de las setas sigue en tu lengua. Debe ser peligroso probar todas las sensaciones a la vez. Tú, mi droga mas dura. Totalmente enganchado, deslizando tus sabores en el recuerdo, amargo, feliz. El crimen sería idiotez;

El crimen sería prestar más atencion a algo que no fueras tú. Terrorífico. Peligroso. Me odio, mucho.



Que no os engañen, las semanas ahora son de 11 días. 

jueves, 11 de noviembre de 2010

Arrollador. Ironicamente, fue arrollador. 

Notó como crujían sus costillas. Luego sintió su pecho apretado bajo 2 toneladas de peso. Luego murió. Sin embargo, el elefante continuó su camino sin inmutarse.

martes, 2 de noviembre de 2010

Llover, no llovía demasiado, por mucho que dijera la agencia metereológica del Gobierno. El paraguas sobraba, a pesar de lo precioso que era verla enfadada por los golpes que le daba con él. Ahora todo es distinto, y hay que volver a pensar en números, trabajos y fechas. Ahora es el momento de echar de menos el sexo mañanero, de desear besos lejanos, de comer sin sonrisas.

Con qué simpleza surgen dos vidas paralelas, completamente distintas, en una persona. Una maravillosa y la otra aburrida, vacía. 

Todo por un alma pequeña que surgió de la nada un día cualquiera. Que volvió boca abajo su vida. Nada es lo mismo desde entonces. Ni siquiera el sexo. Ya no folla para él. Hace el amor para ella. No importa una mierda lo que pase mientras ella esté bien.




Y las bañeras son demasiado pequeñas. Te quiero, pequeña.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Una delicia de capricho.

En la lista de la compra había cuatro cosas mal contadas. Cosas para nada importantes en el caso de que no tengas cuarenta años, seas hombre, y estes soltero. Abundaban las revistas de coches, algun licor fuerte para calmar las noches y unos cuantos paquetes de tabaco.
Lo peor, para Jaime, son los viernes. Los viernes cuando con 15 años menos se comía el mundo. Y se sume en su sillón viejo y gastado, asqueroso sin importarle lo más mínimo, que se manche de semen reseco dejado alli en tiempos mejores cada vez que se sienta.
Sentado en su sillon, abre su botella y bebe un vaso tras otro, sin parar un solo segundo. Cuando va por la mitad de la botella, la cierra y la estampa contra el suelo. Entonces rompe a llorar. Entre lágrimas y gimoteos, pronuncia el nombre de aquella chica lejana, en un pasado demasiado lejano, que pudo cambiar su mierda de vida. 
Pero la volvio a cagar, como siempre.
Y es entonces, cuando sus ojos se encuentran con los de ella, negros, igual de jóvenes que hace 15 años. Esas pestañas cuidadas y con un pequeño rastro de rimel que casi nunca se ponia . Y se recuerda, viviendo cada segundo. Disfrutando como un jodido adolescente. Como lo que, incluso con 25 años, aun era.
Ella se fue, y ya no merece la pena nada. No merece la pena intentar encontrar otra, ni pagar a zorras para que se la chupen. Lo importante es donde estará ella. Quizás cumplió su sueño y es actriz. o quizás acabó su carrera y se dedica a salvar gente de sus locuras.
O quizás, piensa con un breve destello que parece esperanza, quizas ahora este llorando en un sillon gastado, con el suelo lleno de bebida.

lunes, 25 de octubre de 2010

Todo

Todo,
absolutamente,
todo,
cae al suelo y se rompe
cuando nos despedimos.

Vuelvo a encontrar
tu lado de la cama frío,
vacío,
solo,
amargo,
desistiento
porque sabe que no vas a volver.

De momento.

Cierra los ojos,
respira
l e n t a m e n t e,
échame de menos,
Sueño,
no te pierdas,
que sino me muero.

Bajo la mirada
cuando me dices que soy
un crea-celos detestable.
Pero me río,
porque me gusta hacerte enfadar.
Y odiarte,
y querer saber
que sí eres de verdad.

Carne y hueso.
Chispas y besos.

Hago oídos sordos
cuando me dices que te vas,
porque las cosas
no son siempre así.
Son mejor.
Los fines de semana duran días
y días
y semanas
y meses
y te quiero,
cielo azul.

Al final, saco la misma conclusión de lo que eres: todo.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Llanto en el viejo salon de estar

Courtney no entendia muy bien lo que estaba pasando. El estaba alli, en el mismisimo suelo. Estaba tumbado y con los ojos abiertos. Brutalmente llenos de inseguridades, como siempre, habian pasado un dia maravilloso viendo una ciudad semi-desconocida. Se habian hecho las bromas de siempre que siempre acababan en pequeñas disputas llenas de pensamientos y promesas llenas de erotismo que pensaban cumplir al llegar a la cama. Pero nada mas entrar por la puerta, el cuerpo de el se habia derrumbado y no habia vuelto a levantarse. Courtney repetia su nombre sin parar, en voz baja, acurrucada en un rincon, en su completa belleza azul, con el cabello tapandole gran parte de la cara. "Kurt, Kurt, Kurt..."Y, entonces, algo se activo en su cerebro. Sus lagrimas se amontonaban en sus pestañas y entonces comenzo el desvario: "¡Hijo de puta, despierta! ¡No me hagas esto ahora!, no me jodas, Kurt, ahora no, no nos dejes solas ahora, no... estoy embarazada"

domingo, 17 de octubre de 2010

El calimotxo de la litrona se sostenia, sorprendentemente, dentro de la litrona. La musica suena lejana, pero, incluso en su lejania, provoca unas ligeras vibraciones en el liquido, que, junto con el viento, hacen peligrar su estabilidad. El litro esta apoyado en el cesped. Medio ladeado, cerca de un arbol. A su izquierda puedes ver un pie. Y si sigues al pie, aparecen una pierna, y despues un cuerpo entero. El chaval esta tirado en el suelo, con algo que parece vomito saliendo de su boca. Intenta levantarse, pero vuelve a caer, y echa a llorar. Miralo ahi, llorando solo, con vomito morado en la cara, echano de menos a su particular Ariadna. Alli acostado, acaba durmiendose. Tiene pesadillas, en las que un ciervo le cabalga por la cara. En un espasmo producido por las pesadillas, tira de un golpe el calimotxo. Cuando se derrama, no puedo evitar pensar en lo triste que es la vida, simple y llanamente.

viernes, 15 de octubre de 2010

Carita bonita

No diré nada, que lo sabes todo
de mis sentimientos y de mi entorno,
de lo cansino que es vivir tu sino
lleno de asquerosas dificultades.
Antes, penoso y ahora, para nada,
si lo miras bien es maravilloso,
todo era costoso y ahora es gustoso
gracias a ella, la niña de mis ojos.
Pasado olvidado, futuro incierto,
presente acompañado de quien quiero,
insignia su sonrisa, niña dulce,
mirada bañada de chocolate.
No digas nada, déjame que acabe
de soltar lo que ronda mi cabeza,
te prometí un día que sonreirías
hasta que la muerte ya esté presente.
También, tú, ya sabes que no hace falta
que tengamos lujos, si estamos juntos
no es necesario más que las pasiones
de nuestros cajones que guardan vida.
Lo quiero todo, si todo es contigo,
cuando tengas frío seré tu abrigo;
no te olvides nunca de que te amo,
no me dejes solo, dame la mano.
No quiero nada sin ti entre mis brazos
cargados de pasiones y de amores,
y no sentir latir los corazones
cuando, algún día, estemos separados.
Hablar del amor siempre fue en mayúsculas
y ahora, todo eso, lleva tu nombre en
letra grande, negrita y subrayado;
hoy, ya, sólo quiero besar tus labios.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Hostal Jaime I de Aragon

La barra esta practicamente vacia. Solo queda en ella un hombre que apura el ultimo sorbo de su gin mientras sueña embelesado con las princesas por horas que bajan las escaleras de las habitaciones. El camarero fuma un cigarro dejandose llevar por el hilo musical que suena en esos viejos altavoces comprados hace unos cuantos años, cuando el hostal era el mejor de la ciudad, y no un puterio y un picadero en el que los adolescentes sin casa prpia follaban sin parar. Sentada en una mesa esta Lucia, de nombre artistico Jessy. Nunca soño con ser veterinaria, ni enfermera, ni mucho menos princesa. Nunca se imagino en un trono de oro cuando jugaba con las muñecas rotas que habia encontrado en la basura. 

Acaba de entrar alguien en el bar. Es joven, no tendra aun los 25, puede que ni los 20. No mira a nadie, ni saluda. Directamente, saca de sus sueños al camarero pidiendole un pacharan con hielo. Parece nostalgico. Tras el primer trago, mira por primera vez a su alrededor. Su mirada para unos segundos mas en Lucia que en el resto del bar. Ella le mira. Odia esta parte de su trabajo. El chaval, parece sopesar la situcion.  Poco a poco, se bebe el vaso entero sin decir una sola palabra. Vuelve a ponerse su chaqueta de cuero y sale a la calle. Llueve a chuzos. Sonrie, y da un paso adelante.

lunes, 11 de octubre de 2010

El rock and roll de los idiotas

Me pregunto si esta preciosidad tendra fecha de caducidad. Y se que no, con solo mirar tus ojitos. Me vuelves loco. De todas las maneras que puede volverte loco el amor. Me encantas, te adoro, y eres mi unico futuro. Al menos, el unico que veo. Como dos piezas de puzle.

viernes, 8 de octubre de 2010

A principios de octubre, en Huesca, hace frio. Quizas por eso, esa pareja de jovenes camina agarrados. Ella le coge de la cintura, y el posa delicadamente su brazo sobre los hombros de ella. Parecen felices. No se, igual hablan de viajes utopicos en futuros que nunca llegan. Es tarde, como las dos y media de la madrugada. La calle esta oscura. Deben encaminarse hacia la casa de la chica. Cada vez ralentizan mas el paso, como si no quisieran llegar nunca. Cuando pasan al lado de un banco, ven a un hombre tumbado en el. A su alrededor, hay jeringuillas usadas. Los jovenes, cuando lo ven, se cambian de acera para no meterse en problemas. Una furgoneta aparcada en la calle abre su puerta y de ella baja otro hombre, que le grita algun sinsentido al hombre tumbado en el banco. El hombre del banco se levanta, con los ojos totalmente desorbitados, mirando fijamente al hombre que ha bajado de la furgoneta.

-¡Eres un autentico hijo de puta! ¡Bastardo!- grita. Los jovenes se paran a mirarlos. Se ve miedo en sus miradas.

El hombre que se ha levantado empuja al otro a la furgoneta, y alli se oyen ruidos de pelea, hasta que los gritos cesan, junto con un ruido sordo. El primero sale de la furgoneta lleno de sangre, llorando. Los jovenes lo miran. El los ve, se miran los tres. Entonces, el se levanta y echa a correr. hacia ellos. Ellos corren, todo lo que pueden. El chico adelanta a la chica y el hombre cada vez esta mas cerca de ella. El chico deja de correry se da la vuelta. Va a enfrentarse a el, no puede permitirlo. Cuando el asesino llega a su altura, pasa de el y continua corriendo en pos de la chica. El chico llora. Se tira al suelo.






Y despierta. 

jueves, 30 de septiembre de 2010

Dos de soledades marchando.

Ya no soy el mismo. Definitivamente, no lo soy. Algo ha cambiado mi concepcion de la vida, y nada es lo mismo. No soy el chaval que al principio de verano solo queria follar en Salou. Ya no soy esa persona que solo leia libros policiacos, vacios de todo sentimiento de una obra de arte. Ya no leo la ultima pagina de los libros para destriparme el final. Ya no me rio de los demas, si no que me rio de mi mismo, del destino, de lo hijo de puta que es. Ahora estudio, tengo apuntes, y pienso constantemente en esa chica menuda que hace temblar todo mi cuerpo. Con esos ojitos relucientes en la noche. Y su carita de angel. Ahora, voy buscando esos versos que no le di, bailo solo este vals que siempre se oye a nuestro alrededor cuando estoy con ella. Giro, y giro en la noche, hasta que amanece de nuevo, y yo, alli, vacio, vestido con mi mejor traje, en mi salon, me derrumbo, y lloro, arrodillado ante su foto. Solo quedan sombras en la niebla.





Hubo una temporada en la que, justo encima de mi humilde piso, vivian tres jovenes prostitutas que aprovechaban el dinero que mandaban sus padres para sus inexistentes estudios. Yo, siempre que podia, cogia ese ascensor que me aupaba al septimo piso, o cielo, y les llamaba a la puerta, a que me dieran sal. En el portal, en la espera del ascensor, empece a iniciar conversaciones con una de ellas. Era una preciosa morena delgada, bajita, a la que le conte que escribia mis cosas, textos de soledad, los llamaba por entonces. Me invito a su casa, y, aunque le dije que no tenia dinero, me dijo que no queria follarme, solo queria hablar. Estuvimos hablando sobre su cama, donde tantos fluidos habrian recorrido esas sabanas, unas dos horas, y nos despedimos porque tenia trabajo. Me comprometi a enseñarle algunos escritos, y esa noche escribi lo mas bonito que nunca escribire. A la mañana siguiente, volvimos a vernos. Surgieron asi cientos de conversaciones que nunca terminaban. Nunca pase de su cama. Nunca me hablo de sus clientes, pero pronto hablamos de lo que se parecian nuestras profesiones. "Los poetas sois como putas, os dejais follar por sentimientos". Reimos los dos, abrazados a nuestras respectivas botellas de whisky que guardaba bajo mi colchon. "Las prostitucion es un oficio de mas provecho que el de escritor-nunca me llame a mi mismo poeta-, al menos teneis siempre un plato del que comer". "Ya sabes que siempre que quieras puedes comer de entre mis piernas" Puta. Nunca quise. Un dia desaparecieron, las tres. Llame a la puerta y nadie me abrio. A veces pienso en donde estara, o si tal vez sus padres se enteraron. Ahora, encima de mi piso viven una pareja. Una señora que me mira mal cuando me ve, y un hombre que trabaja en un banco. Cuando veo qe el hombre se va, paso bajo su puerta pequeños escritos, a ver si, con suerte, la mujer se aficiona a ellos y se mete a puta.

martes, 28 de septiembre de 2010

Hay tantas palabras para poder matizar que todo el que escribe es un embustero

Imaginatelo. El mundo que siempre quisiste. Seis mil millones de mundos distintos, y todos formando parte de ellos. Infinitas chicas desnudas rodeadas de rosas tumbadas en un jardin en uno, Un eterno concierto de valses, violines, pianos, armonicas en otro. Un lienzo gigante. Lanzarse al vacio con los ojos abiertos. Mirando el suelo, el suelo que nunca llega. ¿Que si tengo miedo a la muerte? ¿Que si todo es un invento de la gente? ¿Que si tiene sentido existir?
Eso preguntamelo un minuto antes de partir.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Y en la radio, suena la banda sonora de un adios sin consecuencias

Y tu sombra, aun se acuesta en mi cama con la oscuridad, entre la almohada, y mi soledad.

Me gusta desarmarme arriba tuyo, me gusta demasiado ensuciarte, besar tu flor inmediata, besarte atras y adelante. Me gusta tanto que me encante, que quiero hasta la locura, desarmarme en el vaivén de tu cintura y remar sobre tu espalda y naufragarte.
Naufragar, naufragar en el viento, o en una via de tren que te da la espalda a un verano magico. Solo mañana sera un dia perfecto en su vida gris de sucesiones nostalgicas de recuerdos. Siente que su vida es un sinfin de problemas que se prolongan hasta la eternidad. Su futuro pende de un hilo. La montaña, ahora, queda lejos. El verano de alcohol, luchas, peliculas a medio ver y libros prestados termino hace dos semanas, quizas tres.
Camina por el parque. Su chaqueta vieja no resguarda del frio del otoño que comienza a comerse las hojas verdes. El sol ya esta semi-escondido, y la luna no quiere asomarse.
Es... como si llorara un angel y arañara la puta, pero es que, echa tantisimo de menos los dias en los que jugaba el placer al escondite...
La vida, es una cuenta atra, constante, sin parar. Hasta que llega verano.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Vuela esta señal, para ti, mi amor


Tumbate, dejame ver tu sonrisa, dejame ver tus ojitos, negros, hasta el oceano.
Tumbate y dejame ver tu cabello, dejame besar tu cuello. Dejame cogerte de la cintura y acariciar tus pechos.
Intento gritarle al cielo que no quiero ser uno mas, y parece que el cabron me esta haciendo caso.
Que vivir no es algo facil lo se, que lucharemos por vivir juntos, por favor, por favor...
No se que me pasa hoy, es uno de esos dias de bajon, de miedo ante tu figura, de pavor ante la mas minima señal de que puedas abandonarme... por favor, por favor, Courtney. Luchemos.
Te quiero.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Cristales

Vamonos de esta habitacion al espacio exterior, donde todo da igual, huyamos sin remordimientos, empecemos porque si, y acabemos nose cuando. ¿Acaso importa?
Vayamonos corriendo, a donde sea, al fin del mundo, o al principio, a un lugar donde no haya nadie, donde estemos solos, donde nadie nos observe furtivamente, donde las cervezas valgan un euro, y donde el amor como el nuestro no se separe al acabar el domingo

jueves, 16 de septiembre de 2010

The end.

Cada cual que siga su camino, cada cual que eliga su cancion, tu destino dices ya está escrito, el mio aun tengo que escribirlo yo.
Total, que alli, en la puta encrucijada, rodeado de chilenos que me abrazan tras un golpe de suerte en la presidencia y mi querida Ariadna subida en una farola buscandome con la mirada, perdida entre el gentío, y yo gritando, gritando su nombre como nunca lo he gritado, ni siquiera cuando la tenia bajo las sabanas.
Y los gritos se vuelven llanto, y todo se vuelve borroso ante mi. Y me rodea la oscuridad. Y caigo al suelo. Es el final. No mi final. Es nuestro final.

martes, 14 de septiembre de 2010

El motivo de mi sonrisa en el día a día



El motivo de levantarme cada mañana pensando en un día menos, el motivo, básicamente, de vivir.
Te quiero todo lo que puede quererse.

Porque aunque no estés a mi lado te llevo grabada en la piel
Y es que tus besos son ya parte de mi
Los del principio, los de siempre, los que me debes...
Que queramos o no, sabes que me cobraré.

No hay quien nos salve al uno del otro
Un día abrimos la herida y nunca podremos cerrarla.
Me mentirás, me dañarás pero da igual
Mi vida, mi sino, mi cruz...
Pero siempre mi luz

La chica de verde

La chica de verde
desde Heineken
hasta absenta.

La niña esperanza,
que no aprendió a distinguir
cuándo las palabras son palabras
y cuándo son sentimientos.


Y así le va.


La rubia, la puta,
la santa, la amiga,
la que baila de día
como si fuese
de noche,
y que por la noche compra
una escalera
hasta el cielo.

Que le da igual
perro negro
que gato pardo.


Y así no se va

a ninguna parte.
A no ser que seas

la niña de verde,
la pura, la lista,
la de mirada valiente,
inocente,
perversa.

Mi chica de siempre,
que aún no conozco,
la que convierte
sus faldas
en cinturones,
para esconder
con la tela
sus verdaderas pasiones.

La Diosa, la amante,
la de rizos salvajes,
la de manos frías
y ojos ardientes,
la que más sabe del mal
por mala
que por vieja.
La pesadilla de tantos,
el sueño de muchos.

Esa es la chica de verde.

Verde añoranza.

Verde invisible.

lunes, 13 de septiembre de 2010

Cronica de un anuncio

-Cariño... quiero dejarlo.

Carlos no separa la mirada del parabrisas, aunque sus manos sufren un pequeño temblor que rápidamente desaparece. No dice nada, solo conduce.

Reyes no sabe si él le ha oído. Por si acaso, lo repite, con el mismo resultado.

-¿No vas a preguntarme por qué?

Carlos gira la mirada, los ojos, llorosos, contesta:

-No lo necesito, no creo que sea necesario saber porque ya no me quieres, simplemente, es así.

-Carlos, cariño...

Blanco.

Cuando Reyes despierta en el hospital, dos semanas después del accidente, todo es borroso.

Intuye un movimiento a su derecha, y llama:

-¿Carlos?

Poco a poco, las figuras dejan de estar borrosas y Reyes ve a su padre donde esperaba a Carlos.

-¿Donde está Carlos?-pregunta, sintiendo, de pronto, que es la única persona que quiere ver.

-Reyes, hija...

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Y que sean muchos más.

"Este adios no maquilla un hasta luego
este nunca no esconde un ojalá
estas cenizas no juegan con fuego
este ciego no mira para atrás"

Este adios sí que maquilla un hasta luego.Este nunca sí que esconde un ojalá. Y menos mal, porque si no hubiera un hasta luego después de esta noche, si no hubiera un ojalá... mi mundo, ese que creo que ya es nuestro, se derrumbaría. Si no hubiera promesas de más noches de locurra, garrafón, estrellas, besos, te quieros, y tu pelo, me derrumbaría.
Empezamos esto, aquel nueve de julio, sin saber muy bien dónde nos llevaría. Empezamos con mil y una dudas acerca del otro que nos han llevado a un callejón, donde el sábado, cuando te subas a ese tren, una banda callejera va a darle una buena paliza a nuestros corazones.
Alguna vez te he dicho que cada vez me asustaba menos el futuro. Pero de pronto, hoy ha sido el último miércoles, y ayer el último martes. Poco a poco, los días de risas y felicidad, se han ido haciendo pedacitos pequeños hasta convertirse en recuerdos y sensaciones.
Por eso, ya espero ansioso a octubre. Para volver a ver tu sonrisa. Para tardar diez minutos en despedirnos. Para verte dormida en el colchón.
Hace dos o tres semanas, me vi lleno de inseguridades. Fue debido a que por fin me di cuenta de que habías roto todos mis cánones. Muchas de las cosas en las que siempre había creído, las que, en cierta manera, me hacían ser "yo", te habían dejado paso. De pronto, me ponía fotos en el tuenti de nosotros besándome, como antes había criticado. De pronto, estaba decidido a dejar el fútbol para ir a verte. Eran pequeñas cosas, tonterías que significaron, cuando me di cuenta, que habías llegado al fondo de mí y me habías golpeado con tu flecha. Y me sentí más vulnerable de lo que nunca me había sentido. Me haces sentir cosas insospechadas.
Courtney, a tu lado, el tiempo corre como un coche de fórmula uno. Courtney, adoro perderme en tus ojos. Courtney, porque te prometí escribirte algo bonito, pero solo me ha salido esto. Courtney, todo esto, para decirte que estoy enamorado de ti. Gracias por estos dos maravillosos meses.

martes, 31 de agosto de 2010

Alma (No me dejes)

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Verano. 1998. Una risa se oye en la calle, vacía a primera vista. La calle, gris, desoladora, no permite un rastro de felicidad en sus baldosas. Y mata esa risa. Pero vuelve a nacer. Viene de una esquina. En la esquina, dos niños medio escondidos juegan con algo que tienen entre las manos e intentan aguantar la risa. Saben que la calle no permite risas en ella. Quieren irse para poder reir en otro lado abiertamente, pero no pueden dejar lo que tienen entre las manos sin solucion.

viernes, 27 de agosto de 2010

Echo de menos el sonido de platos rotos. Echo de menos nuestras discusiones. Tu belleza pasiva y tus reproches a media noche. Echo de menos el resonar de tus tacones por la noche. Tus risas al ganarme a los videojuegos y tu mirada triste. Echo de menos humillarte, echo de menos reírme de tí. Echo de menos tus dientes desgastados, y el excesivo rimel de tus pestañas. Y te has ido, sin decirme adios. Has desaparecido, sin avisar. Como siempre hacías todo. Con tus labios rojos lanzandome un beso al aire. Y, como dice Sabina, me dejaste con un neceser con agravios, la piel en los labios y escarcha en el pelo. En los cajones ya no quedan braguitas negras ni ligueros mordidos. Solo dejaste el tanga que me encantaba. Fuiste perversa, incluso lo eres cuando ya no estás. Ahora te me imagino por ahí, recorriendo bares como antes de conocerme. En realidad siempre te gustó ese ritual que decías era tan machista. Invitarte a una copa, ponerle ojitos, invitarte a otra copa... y de pronto verse sumergido en tus pestañas. No pensar en otra cosa que en tu pelo, o en como complacerte la próxima noche. Pero tú, antes del primer sorbo de la primera copa, sabías que nunca habría una próxima noche.
Siempre igual. Y, sin embargo, conmigo hiciste una excepción. Me diste tu numero real. Y me cogiste el telefono al dia siguiente. E incluso aceptaste volverme a ver.
¿Qué hice para conseguirlo? No lo entiendo, ahora después de haberte conocido como no lo había hecho antes ningun otro mortal. Porque tu no te abres a los demas, eso no es secreto.
Te fuiste, desapareciste. Te quise, y durante mucho, te seguiré queriendo.

martes, 6 de julio de 2010

Que les jodan. Vamonos a la bolera Nota.

Cómo odio estos días de verano en los que no pasa absolutamente nada. Y eso que hay mundial, que si no... Total, que aquí, en la pantalla del ordenador, sin ganas de salir, con el aire acondicionado a tope (jodete Greenpeace) viendo como la gente va y viene del tuenti. Asco de verano. No hay nada que hacer, salvo esperar la vaquera de Toy Story para que las horas vuelvan a pasar rápidas. Eso, y escuchar a Kurt Cobain cantarle esas preciosidades a Courtney Love.

miércoles, 23 de junio de 2010

Descansa.

Qué preciosa está con los ojitos cerrados. Sin esa lengua viperina que suele salir de sus labios cuando está despierta para dar en el centro de la herida. Qúe preciosa es cuando está dormida. Por esos momentos, la amo. Por los momentos en los que está dormida y yo, en calzoncillos, la miro y me fumo un cigarro mientras acaricio su pelo. Es hermosa siempre, pero solo cuando está dormida es preciosa. Como un diamate, valioso, hermoso, tranquilo... que preciosa es. Son tantos los malos recuerdos que me vienen a la mente cuando está despierta... Solo un recuerdo cuando está dormida. Pero el mejor de todos. No puedo perder su amor, ni su pelo, brillando bajo la luna que entra por la ventana. No puedo perder su ombligo, donde tantas veces he bebido wyshkie. No puedo perder su culo, donde tantas veces he esnifado coca. No quiero perderla a ella, pero solo cuando duerme. Ojalá pudiera estar siempre durmiendo.

martes, 2 de febrero de 2010

Ya no somos revolucionarios.

-Ya no somos revolucionarios- dice mientras llora abrazada a José.- Ya no somos revolucionarios.
El nicho recién cerrado, las aves anunciando el fin, los empleados del cementerio retirandose dejando el eterno silencio para los familiares y amigos. Todos recordando anecdotas con él, y Rodrigo alli dentro, tumbado, dentro de esa caja totalmente negra por dentro, con los ojos cerrados, con los oidos cerrados, guardando la novena sinfonía de Betoven que sonaba en la radio y que fue lo ultimo que oyo antes de saltarse el stop y de que el coche lo arrollara. Todos recuerdan lugares, olores, chistes y tonterias que les hacen sonreir incluso en ese momento tan amargo.
"Ya no somos revolucionarios" José siente las lágrimas de la hija de Rodrigo por su cara, y no le importa. Ya no está el que fue un padre para él. El que le enseñó a conducir, a vivir la vida realmente como es, con sus defectos, con sus inoportunos caprichos. Y recuerda, paseando entre nichos, los años en los que creían que cualquier sociedad era mejor que esa, que podían cambiarla a base de manifestaciones y piedras en los escaparates. Los años en los que una mirada significaba una lealtad inquebrantable o una traición irreparable. Aun no ha llorado porque aun no lo cree. Sabe que llegará a casa y en cualquier momento el movil sonará en su gabardina gris con el himno de "la internacional", sonidilla que aun conserva por respeto a lo que fueron en un pasado, sabiendo que nunca lo volveran a ser, y sabrá que es Rodrigo. Pero no sonará el movil. No habrá más charlas largas sobre política a las 3 de la mañana en un bar perdido por Huesca, con algun camarero espiando la conversacion, algun borracho vomitando en la puerta, y como siempre, Rodrigo diciendo en voz demasiado alta y cambiada por el alcohol, "Mierda de sociedad española".
-Hace veinte años que no somos revolucionarios. -Le contesta José.
Las deja alli a las tres, esposa e hijas, llorando. Se va, para no volver.

viernes, 1 de enero de 2010

Patricia

A ti, que te mire aquella noche
con el unico afán de besarte bajo la puerta del Jai Alai,
a ti, que te invite a un cubata,
que me devolviste cincuenta centimos del suelo
ati, que me besaste bajo la puerta
a ti, que no se ni tu edad, ni tu color de pelo,
a ti, que solo me queda un nombre,
ocho letras que no me dicen nada,
a tu vestido negro y a tus zapatos de tacon
a tu mano bajo mi pantalon.
A tus palabras olvidables.
A tu mirada caliente.
A tus piernas interminables.
Adios, Patricia