miércoles, 13 de octubre de 2010

Hostal Jaime I de Aragon

La barra esta practicamente vacia. Solo queda en ella un hombre que apura el ultimo sorbo de su gin mientras sueña embelesado con las princesas por horas que bajan las escaleras de las habitaciones. El camarero fuma un cigarro dejandose llevar por el hilo musical que suena en esos viejos altavoces comprados hace unos cuantos años, cuando el hostal era el mejor de la ciudad, y no un puterio y un picadero en el que los adolescentes sin casa prpia follaban sin parar. Sentada en una mesa esta Lucia, de nombre artistico Jessy. Nunca soño con ser veterinaria, ni enfermera, ni mucho menos princesa. Nunca se imagino en un trono de oro cuando jugaba con las muñecas rotas que habia encontrado en la basura. 

Acaba de entrar alguien en el bar. Es joven, no tendra aun los 25, puede que ni los 20. No mira a nadie, ni saluda. Directamente, saca de sus sueños al camarero pidiendole un pacharan con hielo. Parece nostalgico. Tras el primer trago, mira por primera vez a su alrededor. Su mirada para unos segundos mas en Lucia que en el resto del bar. Ella le mira. Odia esta parte de su trabajo. El chaval, parece sopesar la situcion.  Poco a poco, se bebe el vaso entero sin decir una sola palabra. Vuelve a ponerse su chaqueta de cuero y sale a la calle. Llueve a chuzos. Sonrie, y da un paso adelante.

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