lunes, 29 de noviembre de 2010

Pequeño regalo

Hola, amor:

No se muy bien que decirte. Necesitaba escribirte. Repetirme con lo de siempre. Con lo que te quiero. Nos quedan, nada, 3 días sin vernos. Y luego el doble para besarnos constantemente. Volar a tu alrededor, oler tu pelo. Beber en el Edén. Despedirte con un "Hasta mañana". Oh, cariño, cuanto te necesito. No puedo vivir sin tí. O sin pensar que me quieres al menos. Me da un pánico terrible pensar en un solo día sin saber nada de tí. Entiendo como te debiste sentir ayer. Cariño, te amo. Necesito que me digas que me quieres. Solo eso. Te quiero, Courtney.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Golpes, patadas, y un corazón en espera.

La calle está oscura, y, por ella, pasea, altiva, superior, con las manos metidas en los bolsillos del abrigo, respirando vaho. Ariadna. Lleva los ojos llorosos y la marca de un puño en la tripa. Pero eso no se ve. Camina extremadamente erguida. Los zapatos de tacón resuenan por toda la calle. A la izquierda hay una Iglesia. A la derecha, un descampado. Enfrente, un bloque de pisos donde esta su casa. Volver a casa es un peligro que siempre acepta. Es ser consciente de otra paliza. Pero quiere a su hombre tanto como a él le gusta pegarle. Le quiere. O eso dice. Una explosión de dudas reprimidas durante mucho tiempo ocurre en su cabeza, siempre ahogada por alcohol. Deja de caminar, de pronto. De golpe. Durante unos segundos, si pasas por la calle, puedes disfrutar de su sombra. Parada de pie en la calle. Con cara pensativa, el ceño fruncido. Mirada esquiva, le tiemblan los labios. Lentamente da la vuelta, como si no se atreviera del todo. Da un paso, y luego otro. La cara va transformandose en una sonrisa. Y se lanza al vacío de la felicidad.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Me gusta el olor de la marihuana. El subidón del speed. La depresión de la heroína. Ver sol en un día nublado mientras el regustillo de las setas sigue en tu lengua. Debe ser peligroso probar todas las sensaciones a la vez. Tú, mi droga mas dura. Totalmente enganchado, deslizando tus sabores en el recuerdo, amargo, feliz. El crimen sería idiotez;

El crimen sería prestar más atencion a algo que no fueras tú. Terrorífico. Peligroso. Me odio, mucho.



Que no os engañen, las semanas ahora son de 11 días. 

jueves, 11 de noviembre de 2010

Arrollador. Ironicamente, fue arrollador. 

Notó como crujían sus costillas. Luego sintió su pecho apretado bajo 2 toneladas de peso. Luego murió. Sin embargo, el elefante continuó su camino sin inmutarse.

martes, 2 de noviembre de 2010

Llover, no llovía demasiado, por mucho que dijera la agencia metereológica del Gobierno. El paraguas sobraba, a pesar de lo precioso que era verla enfadada por los golpes que le daba con él. Ahora todo es distinto, y hay que volver a pensar en números, trabajos y fechas. Ahora es el momento de echar de menos el sexo mañanero, de desear besos lejanos, de comer sin sonrisas.

Con qué simpleza surgen dos vidas paralelas, completamente distintas, en una persona. Una maravillosa y la otra aburrida, vacía. 

Todo por un alma pequeña que surgió de la nada un día cualquiera. Que volvió boca abajo su vida. Nada es lo mismo desde entonces. Ni siquiera el sexo. Ya no folla para él. Hace el amor para ella. No importa una mierda lo que pase mientras ella esté bien.




Y las bañeras son demasiado pequeñas. Te quiero, pequeña.