Todo,
absolutamente,
todo,
cae al suelo y se rompe
cuando nos despedimos.
Vuelvo a encontrar
tu lado de la cama frío,
vacío,
solo,
amargo,
desistiento
porque sabe que no vas a volver.
De momento.
Cierra los ojos,
respira
l e n t a m e n t e,
échame de menos,
Sueño,
no te pierdas,
que sino me muero.
Bajo la mirada
cuando me dices que soy
un crea-celos detestable.
Pero me río,
porque me gusta hacerte enfadar.
Y odiarte,
y querer saber
que sí eres de verdad.
Carne y hueso.
Chispas y besos.
Hago oídos sordos
cuando me dices que te vas,
porque las cosas
no son siempre así.
Son mejor.
Los fines de semana duran días
y días
y semanas
y meses
y te quiero,
cielo azul.
Al final, saco la misma conclusión de lo que eres: todo.
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