martes, 14 de septiembre de 2010

La chica de verde

La chica de verde
desde Heineken
hasta absenta.

La niña esperanza,
que no aprendió a distinguir
cuándo las palabras son palabras
y cuándo son sentimientos.


Y así le va.


La rubia, la puta,
la santa, la amiga,
la que baila de día
como si fuese
de noche,
y que por la noche compra
una escalera
hasta el cielo.

Que le da igual
perro negro
que gato pardo.


Y así no se va

a ninguna parte.
A no ser que seas

la niña de verde,
la pura, la lista,
la de mirada valiente,
inocente,
perversa.

Mi chica de siempre,
que aún no conozco,
la que convierte
sus faldas
en cinturones,
para esconder
con la tela
sus verdaderas pasiones.

La Diosa, la amante,
la de rizos salvajes,
la de manos frías
y ojos ardientes,
la que más sabe del mal
por mala
que por vieja.
La pesadilla de tantos,
el sueño de muchos.

Esa es la chica de verde.

Verde añoranza.

Verde invisible.

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