Uno, dos, tres... se cierra el telón de los sueños.
Cuatro, cinco. El nueve de julio se fabricó una promesa en mi interior. Una promesa que ya he destrozado e incumplido como quinientas veces. Me prometí no hacerte daño como ese asqueroso gilipollas. Me prometí quererte, y cuidarte. Que serías mi joya, mi única joya. Hoy, Courtney, Ariadna, Paula, o quien quiera que seas, sigo queriendote como para renovar la promesa día a día. Te me imagino sumergida en libros, con las manos en la cabeza, resoplando en algún parrafo incomprensible y pensando en mi en cada espacio entre palabras. No se, cielo. Me encanta acompañarte a casa. Que me respondas te quiero cuando te lo digo yo. Que me mires cuando follamos. Que me abraces cuando tengas frio y que me pegues cuando te pellizco.
Hoy hacemos cinco meses juntos y cinco meses no son nada. Y son mucho. Mi amor. Y que sean muchos mas. Por favor.
Te quiere, solo él, triste, feliz, y añorándote. Kurt.
No hay comentarios:
Publicar un comentario