miércoles, 22 de febrero de 2012

Esos ojos de gata (loca).

"Llevas la mentira en la sangre, Lebowski". Me encanta. Y me mira con esos ojos verdes por encima de las gafas. Esos ojos que hacen que se doblen mis rodillas, y me pregunto por qué tengo la suerte de que aún me estén mirando."Que yo no miento" digo con un tono de reproche. ¿Qué yo no miento? Yo miento más que un asesino condenado a muerte que niega su delito. "No ni poco" me suelta, sonriendo.
"Que todo el daño que pude hacer, fue casi siempre sin querer"*

Aún no me explico la semi-oportunidad que tengo de enmendar mis errores, y me acojono cuando pienso en lo débil que es todo, y en la facilidad para romperse que tiene. No como el mimbre. No como un corazón.
Que estoy loco. Que si ahora me fallo a mi mismo, me tiro al vacío. Que tengo y debo haber cambiado.
Que de verdad. Que ya no soy Hank, que ahora soy... soy Hank. Pero el otro.
Que sí, que prometido.




*Los suaves.

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