"Que todo el daño que pude hacer, fue casi siempre sin querer"*
Aún no me explico la semi-oportunidad que tengo de enmendar mis errores, y me acojono cuando pienso en lo débil que es todo, y en la facilidad para romperse que tiene. No como el mimbre. No como un corazón.
Que estoy loco. Que si ahora me fallo a mi mismo, me tiro al vacío. Que tengo y debo haber cambiado.
Que de verdad. Que ya no soy Hank, que ahora soy... soy Hank. Pero el otro.
Que sí, que prometido.
*Los suaves.
No hay comentarios:
Publicar un comentario