martes, 11 de agosto de 2009

Son las 00:30, del 12 de agosto de 2009.
Podria escribir esto en blanco y verde, y pensar que las noches de verano seran todas como esta, melancolicas, tristes y a la vez felices. Sabiendo que no voy a poder dormir por los nervios de verte un dia siguiente, una semana, una hora.
Cualquiera puede decir que no tengo fe, que menudo capullo estoy hecho, y que vaya romantico de mierda.







"...una noche me fui con Chinita a una pared oscura pegada a la catedral. Alli recuerdo encenderle un cigarro, mientras le robaba uno de su caja, y fumarnoslos abrazados, sin decir nada, diciendolo todo. Alguna palabra suelta estropeaba y a la vez embellecia ese silencio tan nuestro, tan poderoso como un lapicero recien afilado. Alli, abrazados bajo la ropa, para que nadie nos viera, sin gritar ni gemir demasiado. Han pasado muchos años ya. Ahora soy un cincuenton deseando ser el adolescente que, abrazado a Chinita, deseaba ser un cincuenton junto a ella. Muchos dias paso junto a esa pared, y normalmente hay contenedores de basura.
Ayer me fije en unos restos de ceniza y un preservativo usado alli tirados. Sonreí y segui caminando. Me alegra saber que, entre basuras, aun se cometen los mismos errores que entonces cometiamos"

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