Y algunas veces suelo recostar
mi cabeza en el hombro de la luna
y le hablo de esa amante inoportuna
que se llama soledad.
Cuando los besos a veces se dan sin sentimiento, o simplemente se dan cruzando los dedos, ante una persona que te mira y sonríe enbobada, al igual que deberías estar haciendo tú. Es entonces, y solo entonces, cuando los besos no sirven de nada, cuando van por la basura, cuando la persona que te sonría estaría mejor sola que contigo.
"...Sumida en sus pensamientos, se sienta en su habitación, en la esquina desnuda de mobiliario, junto con un cuaderno en blanco, y comienza a hacer dibujos sin sentido alguno. Triángulos, círculos, cuadrados... desfilan por las hojas sin que nada tenga un orden establecido. Sus pensamientos están en otra parte. Ni siquiera se fijan en la absurdez de sus dibujos. Piensa en qué hacer, en como hacer... en la dificil elección que se le presenta. Elegir... elegir... Siempre quiso que todos los chicos fuesen detrás de ella. Ahora, quiere que desaparezcan todos. No puede elegir entre los dos. Es imposible."
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