El tiempo es un microbús
que sólo cruza una vez esta breve
y absurda comedia
Qué curiosa es su cara cuando mira al frente con una especie de nostalgia en la mirada, recordando los días de aquellas semanas de mayo en lo que todo era perfecto. Ya no está aqui. Ya nada existe para él, excepto lo único que no existe ni existirá, el pasado. Se remonta a un cinco de mayo (paradojica casualidad, piensa mientras sonríe con su cara de capullo nostalgico), y recuerda como su cara giró ante un beso en la mejilla. Recuerda el sabor de sus labios y el tenue brillo de sus ojos, tapados por el pelo del flequillo. Y vuelta a empezar la vuelta a casa sin decir nada, diciendo todo, y con las manos apretadas el uno al otro y las cabezas cabizbajas, pensando en que no debian haberlo hecho. Y se acabo la vida normal, y comenzó una vida llena de aventuras, risas, jolgorios... Y asi comenzó el fin. Y para julio, la vida volvía a ser normal, con la unica diferencia de que ahora era verano, y las aventuras, risas y jolgorios se habían quedado para los relatos de los libros, y para los absurdos momentos en los que un adolescente imbecil se dedicara a mirar por la ventana recordando dias mejores.
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