lunes, 26 de agosto de 2013

Deuda.

Echo de menos las drogas cuando veo que un negro habla con un niño pijo en el callejón de detrás del Edén y una señora que viste un escote demasiado exagerado se mete un pico encima de un coche mientras un fracasado con tripa y una cerveza en la mano la observa pensando en las guarradas que podría hacerle esa noche si su mujer no le esperara en casa levantada y llorando mientras en la tele el horóscopo anuncia un viaje inesperado a los piscis.

Las echo de menos cuando miro los lugares donde follamos y nos dejamos parte de nuestro amor, en cachitos pequeños perdidos por la ciudad.

Puta de mentira. Puta salvaje.

Que igual ya no me quieres, y me gasto los minutos tirando por la borda todas las esperanzas que me quedan. Que igual me sobran palabras y me faltan hechos o artimañas. Que igual ya nada puede ser.

Que yo que se.

Pienso. En tu vagina. En tus ojos y en tus labios, y en tu boca. Y en tus dientes. En tu oscura mirada. Profunda. En el desperdicio de tu cuerpo saboreado por lenguas ajenas, que no saben qué saborear. En tus dedos, en tus pies. En tu ombligo oculto tras ropa que no sirve para nada. En tus besos escondidos. En tus te quieros, mas caros que cualquier cosa que se pueda comprar. En la vida que tenía y tiré a la basura, o en las vidas que no viviré jamás.

Paseo por calles perdidas, por callejones de esos que llaman peligrosos, buscando algo de volar, o algún filo de navaja perdido, pensando en todos tus recuerdos idos, y en paseos en los que me debatía entre el autocontrol o la pérdida de nociones, en días oscuros y difíciles, en tardes metido en casa buscando excusas, en Dylan sonando de fondo, en dibujos y páginas de diarios arrancadas sin piedad de cuadernos que solo sirven para ser destrozados mientras la lluvia cae afuera y yo ardo en deseos de mojarme la espalda por el agua que entra por la ventana abierta de encima de tu cama, en Extremoduro recordándome que existe una luz, o que quizá no.

Puta de mentira. Puta salvaje.

"¿Por qué me has abandonado? las hojas del otoño me están llegando ya al cuello"

No hay comentarios: